Entrevista a María Torcida, tripulante del «Gipsy»

Mi objetivo es ganar el Mundial de J80 de Bayona

Me sorprendió el segundo puesto que logramos en el Illes Balears con el Giraldilla

  • María Torcida (30 de septiembre del 2000) es una de las benjaminas de la vela española. En la actualidad forma parte del equipo de regatas femenino Dorsia Covirán y es la capitana de nada más y nada menos que el “Giraldilla”. Hija de uno de los mejores regatistas que ha dado España, José María Torcida, cuenta con el mismo desparpajo que tenía su padre con 18 años. Le gusta aprender de los grandes regatistas y por eso no pierde ocasión para embarcarse junto a los mejores.

El Puerto de Santa María, 24.08.22 – ¿Dónde aprendiste a navegar?

Aprendí a navegar en la Bahía de Santander con 6 años. Empecé en la clase optimist en pleno invierno, la ilusión de mi padre. Verdaderamente no me gustó porque lo paso muy mal con el frío y por aquel entonces prefería otros deportes como el hockey o el ski. Era en verano cuando se apuntaban mis amigas a vela y yo con ellas, prefiero estar acompañada y además se navega mejor.

¿En qué clases has navegado?

Como comentaba, comencé en optimist y después pasé a la clase FEVA, un tipo de barco de pareja. A los catorce lo dejé, no me llamaba la atención porque apenas había compañeros de mi edad, competíamos y entrenábamos separados. Volví a los 18 años a la clase 420 y nos dieron un barco de escuela en pésimas condiciones, se hundía. Mi padre entonces me compró un barco y antes de siquiera probarlo me fui a mi primer Campeonato de España en Altea, Alicante. Las condiciones del viento fueron malas y lo disfruté. Al volver a Santander me quedé sin pareja, tuve otro parón. Con mi nuevo compañero participé en otra Copa de España en Santander en la que el viento escaseaba y al ir pasados de peso no pudimos cumplimentar nuestro objetivo. 

Vendí el barco para empezar a navegar con mi padre en J80, tenía 19 años. Desde entonces, en todos los campeonatos que hemos ido hemos conseguido podium. El primer campeonato de España que hice con él fue en Hondarribia, optamos por 4ª o 2ª posición. Finalmente quedamos segundos.

Nuestro objetivo actual es prepararnos para el mundial de Bayona 2023.    

Este año ha sido mi primer año en el Dorsia Covirán Sailing Team y hemos quedado segunda en la 40 Edición de la Copa del Rey Mapfre. 

¿Por qué navegas en un J80 de chicas?

Me llamaba la atención el proyecto del “Dorsia”, me invitaron a participar con ellas en el Campeonato Vasco en marzo 2021 obteniendo buen resultado y les llamé la atención. Por aquel entonces la tripulación estaba cerrada para esa temporada y por eso me incorporé en la siguiente que comenzó este septiembre y que acabamos con la victoria en Palma de Mallorca. 

¿Te gustaría hacerlo en un barco con chicos?

Actualmente navegó en barcos en los que la mayoría son chicos: Fredo la “Estrella del Norte”, el “Gipsy” o “Giraldilla”. La verdad es que es diferente navegar con ellos, son muy decididos y la fuerza masculina en muchas ocasiones ayuda.  

¿La vela olímpica no te llama o no te gusta?

Ni me llama ni me gusta, pero no la descarto. Supone una gran inversión de tiempo del cual actualmente a causa de mis estudios y de mi formación profesional escaseo. 

¿Qué regata te gustaría ganar?

El Mundial del año que viene de Bayona. Tengo la oportunidad de participar acompañando a mi padre y creo que con su experiencia y la de nuestra tripulación podemos alzarnos con el título. 

¿Qué supone para ti ser la capitana del “Giraldilla”?

Es una experiencia única que he podido compartir con una tripulación increíble. En la Regata Illes Balears Clàssic quedamos subcampeones y siendo mi primera vez manejando un barco con rueda me sorprendió el resultado por mi falta de experiencia. Es tan diferente a navegar en un J80…

¿Qué te gusta más la vela de crucero o la clásica?

Los clásicos son unos barcos que requieren anticipación, su respuesta de reacción es muy larga, mucho más que la de un barco de crucero ¿Cuál me gusta más? Depende, me gustan los dos por igual, cada uno en su lugar y marca la estación del año. En verano generalmente es época de clásicos, aunque alguna regatilla de crucero cae, pero… “quedan dos botellines para boya”. 

¿Tu apellido pesa a la hora de competir o cuando subes a un barco ni te acuerdas de él?

El apellido me ha ayudado a hacer algunas regatas, por ejemplo, en el equipo de chicas vieron que la experiencia y confianza que había puesto mi padre en mí era razón  suficiente para darme una oportunidad.

¿Cuántas veces navegas al año con tu padre?

Infinitas durante todo el año, imposible contestar.

¿Qué consejos te da tu padre?

No sabría responder esta pregunta, él quiere que confíe en mí misma, siempre me dice que tengo la capacidad para solucionar problemas y saber cuál debe ser el siguiente paso. 

¿Cómo es un día de regatas para María?

Depende de qué regata. Los clásicos son más diferentes porque requieren menos concentración si lo comparamos con un día de Copa del Rey J80 en los que me voy pronto a dormir y necesito recuperar fuerzas para el día siguiente empezar con el entrenamiento, la preparación del barco, probar maniobras nuevas…

¿En invierno también navegas?

Sí, aunque hay días en los que paso demasiado frío. Este año me estoy planteando bajar al sur a navegar algún fin de semana con intención de formar una tripulación juvenil con miembros de la Fundación Vela Clásica de España. 

¿En qué regata te ha hecho más ilusión participar?

De momento la Copa del Rey ha sido la más importante que he hecho. Una gran ilusión porque siempre había ido a ver a mi padre y este año siendo el primero participando hemos sido subcampeonas. 

¿Qué te gustaría ser en un futuro?

Quiero compatibilizar mi vida profesional con el deporte de la vela. Seguir con el legado familiar y llegar a ser reconocida en este mundo tanto como mi padre.

María a mandos del «Gipsy» en la primera jornada de la Copa del Rey Mahón. Fuente: Pepa Astolfi.